JDO ¿Acciones novedosas?




JDO ¿Acciones novedosas?
FCH, perdida de misticidad


Por Marco Antonio Aguirre Rodríguez

Cuando habla de un gobierno que debe ser gestor de cambios, en lugar de  un espectador pasivo de los movimientos del mercado, el Gobernador Javier Duarte de Ochoa se involucra en lo que es la visión de cómo llevar los gobiernos en el mundo, que se fortaleció precisamente después de la gran depresión que sufrió la economía mundial a partir del 2008 y que todavía hoy afecta a muchos puntos del planeta.

Después de que estalló la crisis, incluso economistas que promovieron antes la preponderancia del mercado como regulador de la vida económica de las sociedades, mencionaron que esto no puede ser así, y que los gobiernos no pueden ser meros observadores de cómo se dan los movimientos, si no que tienen que actuar para regular la actividad económica, precisamente para que no se presenten las desproporciones que llevaron a que estallara esta crisis mundial.

El pronunciamiento lo hizo el Gobernador Javier Duarte en una reunión que tuvo con miembros de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra)., en el Distrito Federal, con quienes coincidió en la visión de que se deben diseñar estrategias de desarrollo industrial, que permitan “el crecimiento cuantitativo y cualitativo” de los empresas.

En términos ya no tan místicos, más accesibles para los terrenales no adentrados en el manejo económico, que se deben impulsar empresas que puedan crecer, pero que también sean establecimientos que propicien un desarrollo amplio y sostenido.

La idea con este tipo de empresas es que se incremente el número de empleos, pero también que los trabajos que se generen sean mejor pagados, porque esto –refirió el Gobernador- es la mejor forma de elevar la oferta de empleos y el nivel de vida de la población.

Sólo que atraer este tipo de empresas tiene el pequeño inconveniente de que las mismas piden de entrada, entre otros requisitos, el que exista mano de obra calificada para desarrollar sus actividades.

Y esto es lo que le dio otro punto interesante a la reunión que tuvo el Gobernador con los directivos de la Canacintra, porque la misma fue en el marca de la firma de diversos convenios entre la misma Cámara y la Universidad Veracruzana, la Facultad de Economía y el Centro de Estudios China-Veracruz, “para crear una relación de intercambio donde ganen sector privado, academia y jóvenes veracruzanos”.

La Canacintra, como organismo empresarial, más que hacer política, lo que busca es impulsar las condiciones para el desarrollo de la industria en México, sobre todo la relacionada con sus asociados.

La firma del convenio la realizaron el Presidente nacional de los industriales, Sergio Cervantes Rodiles, y el rector de la Universidad Veracruzana, Raúl Arias Lovillo.

El evento tuvo también la presencia del subsecretario de las Pequeñas y Medianas Empresas de la Secretaría de Economía, federal, Miguel Marón Manzur.

Ahí el Gobernador Javier Duarte habló también del Fideicomiso del Fondo del Futuro, con el que se busca respaldar con créditos y garantías a las micro, pequeñas y medianas empresas, las cuales en muchas ocasiones precisamente por falta de garantías y de capital semilla, se quedan sin crecer.

El Gobernador también refirió que se plantea un programa permanente de mejora regulatoria, y ofreció que “Veracruz será un lugar seguro para invertir tanto por sus regulaciones como por la tranquilidad que otorga a sus habitantes … no descansaremos para brindar seguridad, paz y armonía al pueblo veracruzano”. 






FCH, PERDIDA DE MISTICIDAD


De acuerdo con Consulta Mitofsky, la imagen del Presidente Felipe Calderón Hinojosa tuvo una fuerte caída durante el 2010, tanto que sus niveles de aceptación bajaron de un 62.3, a un 54.2 por ciento con respecto al año anterior, lo que representa un descenso de 8.1 puntos.

Esto es, dicho en otros términos, la percepción de su misticidad política por parte de los terrenales veracruzanos, se vino abajo.

2010, es un año donde los niveles de “Acuerdo” con Felipe Calderón llegaron a su promedio más bajo en lo que va del sexenio, cantidad igual a la que tuvo Vicente Fox en 2004 en su promedio, precisamente al año siguiente de la elección intermedia de su gobierno, al igual que ocurre con el promedio de Felipe Calderón.

Los estados donde se dio una mayor caída en el “Acuerdo” con Felipe Calderón fueron Tabasco, donde la reducción fue de un 27 por ciento, y Chihuahua, con un 21.2. En Tabasco durante el 2010 hubo grandes inundaciones, otra vez, y en Chihuahua una fuerte explosión de la violencia asociada al crimen.

En contraposición están los estados donde el “Acuerdo” hacia el Presidente se incrementó, como Oaxaca, donde alcanzó 7 puntos más (que impulsaron el triunfo de Gabino Cue Monteagudo como gobernador de ese estado), Zacatecas, donde su popularidad se incrementó un 5 por ciento (pero aquí su crecimiento de “Acuerdo” llevó a que ganase los comicios el priista Miguel Alonso Reyes, al reducir la popularidad del candidato del PRD, que era el partido gobernante, por los conflictos que hubo previos a su designación).

Sin embargo el tercer estado donde creció el “Acuerdo” hacia el Presidente Felipe Calderón, fue Nuevo León, paradójicamente una de las entidades más golpeadas por la violencia de los grupos delincuenciales.

En esta medición la popularidad de Felipe Calderón en Veracruz también cayó, pero no en la intensidad en que se dio el descenso promedio nacional, de 8.1 por ciento, porque aquí la baja fue tan sólo de 3.8 puntos, aún cuando se dieron las inundaciones en el estado con una intensidad que cubrió desde el centro y todo el sur de la entidad.

El promedio de “Acuerdo” hacia el Presidente, sí es el más bajo en lo que va del sexenio de Felipe Calderón, con 59.6 por ciento, mientras que en el 2009 este fue de 63.4 puntos.

La mayor aceptación hacia Felipe Calderón se dio en el 2008, cuando tuvo un 68 por ciento, mientras que en 2007, en su primer año de gobierno, había alcanzado un 67.1 puntos.

De hecho, los porcentajes de “Acuerdo” superior e inferior con FCH en Veracruz, son coincidentes con los promedios que tuvo el anterior Presidente, Vicente Fox, quien cayó en su aceptación a un 59.6 por ciento en el 2005, mientras que su nivel de 68 por ciento lo obtuvo en el 2003.

¿Qué es lo que hizo que Felipe Calderón mantuviera su imagen más y que no se diese una caída tan bruta como la que tuvo en Tabasco?.

Probablemente, el que en Veracruz de alguna forma los apoyos a los damnificados llegaron con regularidad, pero también la fuerte presencia que tuvo el Presidente en los noticieros televisivos de mayor audiencia del país.

La designación de Miguel Angel Yunes como candidato a la gubernatura por el PAN, los audioescándalos previos a la elección gubernamental, la percepción del público de desunión de los panistas, la reacción del Presidente en los primeros días de las inundaciones, y otros elementos, ¿qué tanto incidieron para el descenso de la aceptación del Presidente Felipe Calderón en Veracruz?.

Cierto es que los terrenales redujeron que su grado de aceptación hacia el Presidente, pero en cambio es falso el pregonar que la imagen de Felipe Calderón en Veracruz se desfondó.